¿Quiénes somos?
Poner el disco
El espacio, los parlantes, el amplificador, la bandeja, el disco. Nada de eso está para mostrarse: está para que no haya nada entre la música y el que escucha.
Lo que queda cuando no hay barreras no es un objeto. Es comunidad, es silencio compartido, es atención sin tarea, es la abstracción de estar en otra parte sin moverse, es memoria que no sabíamos que teníamos, es conexión con gente que no conocemos. Es lo humano que aparece cuando la música no tiene que competir con nada. Somos los que ponen ese cuarto a disposición y los discos que se lo llevan a la casa de cada uno, porque la realidad nos rompe y la música nos compone.